Coincidint amb la celebració el passat 4 d'octubre, del patró dels Enginyers de Forests i dels Enginyers Tècnics Forestals, San Francisco d'Assís, el Diari de Mallorca va convidar a Luis Berbiela Mingot, Cap del Servei de Gestió Forestal de la Conselleria de Medi Ambient i Enginyer Forestal, a la publicació d'un article d'opinió. Va Triar escriure sobre el desgraciat tractament que rep el pi mediterrani en els darrers anys.
En el PIA consideram de gran valor l'opinió d'un expert en temes forestals com és Luis, pel que reproduïm l'article original en aquest BAE, amb l'autorització de l'autor.
Hermano Pino
Hace ya más de 800 años, San Francisco de Asís planteó que el valor intrínseco de todos y cada uno de los seres vivos, que acompañan a la especie humana en su existencia sobre la Tierra, les hace merecedores de ser considerados como "hermanos". Pero este primer santo ecologista, no sólo fue capaz de apreciar a las "hermanas florecillas" o a los "hermanos pajarillos", sino que se atrevió a llamar "hermano lobo" a un feroz espécimen que tenía profundamente atemorizado a todo el bello pueblo italiano de Gubbio. El Santo logró gracias a su valentía, a su autoridad moral y al afecto que ofrecía a todo cuanto le rodeaba que los habitantes de esta pequeña ciudad medieval forjasen un Pacto de Paz con aquel, en teoría, terrible animal.
Hoy, ocho siglos más tarde, somos plenamente conscientes de que todas las plantas y todos los animales que conforman la vida silvestre de nuestros espacios naturales, constituyen un patrimonio común, una riqueza colectiva que necesariamente debemos preservar. Sin embargo, en la actualidad el Santo se vería obligado a intervenir de nuevo en nuestras islas. Para su consternación, observaría estupefacto que nuestra sociedad urbanita ha vuelto a poner etiquetas de "buenos y malos" sobre las distintas especies que nos rodean. También, comprobaría asombrado que en los medios de comunicación, en las mismas aulas, o en los grupos conservacionistas, apoyados incluso por "élites" científicas, se ha decidido elevar a la condición de "nobles" a unas pocas especies a las que al parecer se les ha asignado la excepcional misión de llegar a constituir paraísos naturales más o menos inalcanzables. Una situación que, en relación a nuestros bosques, preocuparía enormemente a San Francisco, especialmente porque recientemente ha derivado hacia una sorprendente falta de afecto de los isleños hacia el hermano pino. Le costaría mucho entender al santo que siendo el hermano pino tan hijo de estas islas como la hermana encina, el hermano acebuche y la hermana sabina, se le haya negado de forma tan injusta como falsa su demostrada y patente condición de especie autóctona, su esencial funcionalidad ecológica, su excepcional valor paisajístico/turístico, su trascendencia cultural en todo el arco mediterráneo (los primeros turistas que visitaron nuestras costas ya llamaron pitiusas "islas de los pinos" a Ibiza y Formentera).
Por ello, porque no comprendería la actitud de los insulares hacia el hermano pino, San Francisco de Asís se vería obligado a proponer a todos los habitantes de estas islas (especialmente a maestros, profesores y científicos) un nuevo Pacto de Paz, un nuevo acuerdo de colaboración: De una parte, el hermano pino se compromete a continuar haciendo lo que ha hecho durante millones de años, colonizar los espacios vacíos, abandonados, quemados o degradados regenerando su cobertura arbórea, proteger las "empinadas" laderas de las solanas más pendientes de nuestras sierras, retener el agua, evitar inundaciones y facilitar la recarga de los acuíferos, crear y proteger el suelo evitando los procesos erosivos y la desertificación, mantenerse como elemento sustancial de un paisaje de calidad atractivo para residentes y turistas y, por último estar listo para servir de instrumento biológico clave para limitar los efectos del cambio climático en nuestras islas.
De otra parte, los hombres y mujeres de estas islas, sus hijos y sus hijas y demás futuras generaciones, se comprometen a estimar al hermano pino. Seguro que el hermano pino cumplirá al 100% su extraordinaria aportación al nuevo pacto de paz, ¿lo harán los habitantes de Balears?
Luis Berbiela Mingot, Cap del Servei de Gestió Forestal
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